Movimiento Mallinista

El movimiento Mallin nació en 1967 en el colegio Don Bosco de Eugenio Bustos, Mendoza, fundado por el padre Aldo Pérez, quien sintió la fuerza de un llamado para realizar un encuentro que tuviera como meta sentar sólidas bases para la dignidad de la persona humana que sacara a los muchachos de la mediocridad.

Su objetivo: ayudarles a comprender que era necesario un estilo de vida, que debían ser distintos, no por sentirse mejores, sino por tratar de vivir el Evangelio y dejar de ser “del montón”. Surgió así el slogan “Con Estilo y Distinción”.

El lugar elegido fue un refugio ubicado en la cordillera llamado Mallín, porque allí cerca existía un mallín, un río que no soporta estar encerrado bajo tierra, la quiebra y derrama sus aguas sobre las piedras.

Es así que, desde ese momento, la experiencia del Mallín es ese momento fuerte de encuentro personal con Jesús Resucitado, a quien le entregamos la barca de nuestra vida.

Luego se profundizan los ideales del Movimiento: Dios, Darse y Distinción; la misión: “Ser sonrisa de Dios” y la espiritualidad mallinista: “En la búsqueda del Cristo Joven, impulsados por la fuerza del Espíritu Santo, tomados de la mano de María, unidos en sonrisa, caminando juntos hacia el Padre”.

La presencia de Jesús en la Eucaristía nos llama a visitarlo con frecuencia, tal es así que en algunos lugares se nos ha llamado “los locos del Sagrario”.

Comenzamos en el Domingo Savio en 1998, y hoy, cada sábado, tratamos de crecer como comunidad y vivir “con estilo y distinción”.

09 Mallín

09 Remera Mallín